Ada entra en la habitación repleta de gente, no conoce a nadie, se siente insegura, la invitaron a un encuentro entre antigüos alumnos de su infancia, era como volver a vivir las miles de emociones buenas y malas que habían transcurrido en el recorrido por la escuela.
Mira los dibujos que cubren la pared, sonrisa al reconocer uno de su historia, su primeros pasos con el arte, no puede evitar emocionarse, transcurrir al pasado con todos esos momentos dolorosos y alegres, en ese capitulo de su vida.
Recorre paso a paso omitiendo la gente que tiene alrededor y sin darse cuenta tropieza, alza la vista y se queda paralizada, alto, maduro, no le reconoce, el a ella sí.
Aunque cruzan las miradas ella sigue deslizándose por las paredes
recordando, era tan joven e inexperta que le vuelven recuerdos amargos de su
niñez, aquellos que dejó en el rincón de alguna parte y que jamás quería
recuperar.
Era imposible calibrar ese momento, no puede soportarlo y sale
corriendo de la habitación, todos la observan e intentan detenerla, pero
colmada de lágrimas evade los comentarios y sale a tomar aire puro, a intentar
no recordar, a olvidar de nuevo, algo casi imposible.
© 2012. Esencia de Háfida., © Mar Galván,
© 2012. Esencia de Háfida., © Mar Galván,

Un placer leerte.
ResponderEliminarGracias Kenit, para mi también es un placer leerte.
EliminarCartapacio sempiterno: - Quiero leer màs!! es atrayente y fluido. gracias por compartir!
ResponderEliminarTendrás que esperar al próximo capitulo Cartapacio, gracias por el comentario
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